Las relaciones públicas y el marketing unidos

¿Es posible aunar los beneficios del marketing y de las relaciones públicas?, creemos que sí, y que no solo es que sea posible, sino que al hacerlo tendremos en nuestras manos una poderosa herramienta a la hora de hacer nuevos clientes y afianzar su confianza en nuestra empresa.

Sabemos que el mundo de hoy es un mundo superconectado, en el que la información viaja rápida y en cantidades industriales, por ello hoy más que nunca debemos encontrar el equilibrio perfecto entre información (datos objetivos) y comunicación (ideas, emociones), y quizás por eso estas dos disciplinas se complementen tan bien.

El marketing.

En esencia, lo que el marketing pretende conseguir es recabar información suficiente como para poder tomar decisiones estratégicas en función de los objetivos que se quieran conseguir (fidelización de clientes, ventas directas, relaciones comerciales, mejora en la valoración de la imagen de marca o branding, etc.), información que es obtenida mediante diversas técnicas de análisis y estadísticas, todo siempre relacionado con los clientes de una empresa o marca.

Las relaciones públicas.

En cuanto a las relaciones públicas, su objetivo primordial es el de establecer relaciones directas con los clientes, observándolos y escuchándolos, así como interpretando información emocional que nos permita crear una comunicación cuyo contenido sea significativo para ellos y generando experiencias atractivas como consecuencia.

El marketing es un proceso constante que tiene que ser revisado y optimizado continuamente, analizando los datos debemos ser rápidos y saber cambiar los canales y los mensajes en el momento que sea necesario para no perder la conexión con los clientes, así mismo, si establecemos una comunicación de tú a tú con un grupo de personas, debemos estar atentos a si nuestro mensaje está generando cierta química (si nos atienden, si establecen contacto visual y asienten con regularidad), así sabremos que estamos efectuando una buena labor de relaciones públicas.

Son dos puntos de vista distintos, dos maneras de alcanzar un objetivo similar, tanto las relaciones públicas como el marketing pretenden acceder, captar y mantener y fidelizar a los clientes.

En las sociedades de consumo de hoy, la información sobre un producto llega de todos lados y de mil maneras distintas, las personas están hasta cierto punto cansadas del bombardeo continuo de publicidad, ofertas y promociones, miran con cierto recelo todo lo que tenga una intención comercial. Antes, los consumidores tenían una información limitada y pocas opciones, por lo que se centraban exclusivamente en el producto, comparaban sus características y ventajas para tomar una decisión, siendo la comunicación que establece la empresa que provee ese producto algo secundario para ellos. Tras diez años de profundos cambios en los hábitos de compra debido a la evolución de Internet y al necesario nacimiento del marketing online y la forma que tenemos de comunicarnos, hoy esto ha cambiado drásticamente, el cliente sigue preocupándose por el producto, por supuesto, pero tiene tanta variedad para elegir y tanta información para tomar una decisión, que entra en juego más que nunca la capacidad de las empresas de proyectar mensajes e ideas; si una empresa consigue mantener un mensaje coherente y es constante en su comunicación, el cliente sabrá que esa empresa se preocupa por su producto y por sus clientes, aunque su producto sea el mismo que el de cien empresas más, y si encima esos mensajes consiguen conectar a un nivel emocional, la venta está asegurada.

Es por eso que es tan importante acercarnos a nuestros clientes usando medios y contenidos que sean significativos para ellos, y debe ser así porque las emociones conectan, son el mejor conductor para las ideas. Añadiendo la cercanía y calidez de las relaciones públicas a la capacidad de optimización que ofrece el marketing estamos haciendo que nuestro mensaje no solo llegue a quien queremos que llegue, sino que además se desmarque del resto ofreciendo una conexión con el cliente.

¿Y qué podemos hacer para aunar ambos?

Cuando hacemos marketing nos centramos en hacer que los mensajes lleguen, que los medios sean los adecuados, que nuestro público sea el ideal, que la información que reciban sea clara y llamativa; y esto es muy importante, pero muchas veces no nos damos cuenta de que detrás de esos números hay personas, personas que necesitan sentirse comprendidas y que buscan respeto, que no las traten como una estadística de venta más, o como simplemente el receptor de un correo promocional, en definitiva que no solo sean el objetivo final, sino también el medio, el camino, quieren sentirse sentidas por la empresa a la que han prestado su atención para comprar sus productos, y que esta los vean, los oigan y los toquen.

Puede que esas personas quieran formar parte de una comunicación donde su opinión se valore y sirva para mejorar un producto, y por ello hay que mantener siempre el contacto humano que proporcionan las relaciones públicas. Llama a tu cliente, reúnete con él, preocúpate por sus necesidades para que sepa que te importa si está contento o no con su producto, que dedicas tiempo a pensar en cómo mejorar su servicio, y también has partícipe de esto a los demás, crea canales de comunicación consistentes para que tus clientes sepan que a otras personas les has sabido solucionar un problema, o les has tenido en cuenta para algo. Para ello las redes sociales y los medios online en general son una herramienta muy buena.

En un mundo comercial cada vez más tecnológico, en el que todo evoluciona hacia la comunicación global e instantánea en detrimento del contacto directo y personal, creemos que es más necesario que nunca recuperar esa conexión humana para conseguir que nuestra empresa destaque.