Mucho se ha hablado ya acerca del marketing, hay infinidad de artículos hablando sobre sus orígenes, lo que abarca y el fin del mismo, y siendo como somos una empresa dedicada a la gestión de la imagen de nuestros clientes, nos vemos casi que obligados a hacer un artículo en profundidad acerca del marketing. Pero tranquilos, no entraremos en temas técnicos, no es nuestra intención añadir otra piedra más a la montaña, ya que sabemos que han corrido ríos de tinta (digital y de la otra) acerca de este tema, así que lo que vamos a hacer es ofrecer nuestra visión personal acerca de lo que creemos que debería ser el marketing, para qué nos sirve a nosotros y cómo aplicamos las diversas técnicas de las que se sirve para mejorar la productividad y los beneficios, tanto los intangibles como los materiales, en las empresas y sus clientes.

Pero, ¿qué es el marketing?

Pues por definición, el marketing es un conglomerado de técnicas, tanto analíticas como estratégicas, orientadas a maximizar los beneficios obtenidos de la venta de un producto. Un ejemplo de técnicas estratégicas puede ser por ejemplo la decisión de optar por crear un anuncio de televisión para un producto determinado, mientras que una técnica analítica, para el mismo ejemplo, podría ser la medición de la audiencia en una canal de televisión para un determinado tipo de público que vaya acorde con ese producto. A esto hay que añadir que los beneficios obtenidos de aplicar una estrategia de marketing pueden ser económicos o no, en el sentido de que tanto la empresa que vende como el cliente que compra, logran satisfacer sus necesidades en esta relación comercial.

Muchas empresas piensan que el marketing conlleva un componente de engaño, o para utilizar una palabra menos agresiva, de seducción, en el que el producto a vender no es realmente tan bueno, y a través de las técnicas de marketing se consigue realzar sus cualidades positivas y no tanto las negativas para propiciar la venta, pero creemos que esto es una mala filosofía, ya que consideramos que la acción y los efectos del marketing no se acaban una vez el producto se haya vendido, sino que perduran en el tiempo gracias a la calidad que pueda tener el producto; no hay mejor publicista que un cliente satisfecho, y esto no se puede conseguir si el producto o el servicio no vale nada y ha sido maquillado en exceso gracias a una buena estrategia de venta.

Dónde empieza el marketing

Para nosotros una buena campaña de marketing comienza en el corazón mismo de la propia empresa que quiere servirse de esta campaña, para ello es fundamental que en una empresa se incube el mejor ambiente laboral posible para sus empleados, ya que estos tendrán un papel fundamental en cuanto a la percepción que se tiene sobre el producto, no solo el equipo de ventas es responsable de ello, sino cada eslabón de la cadena empresarial al final influye de forma directa o indirecta en la venta.

Crear un entorno en el que se creen refuerzos positivos hará que los empleados estén más motivados, también, crear objetivos alcanzables a corto y medio plazo o juegos internos, mediante técnicas de gamificación por ejemplo, y que promuevan una competencia sana, hará que el empleado tenga un aliciente más para realizar su trabajo con agrado y se divierta con ello. Si conseguimos que nuestro empleado esté tan a gusto con nuestra empresa como para que quiera promocionar él mismo el producto por iniciativa propia, tendremos un gran aliado para ayudarnos a la hora de aplicar nuestra estrategia de marketing, y es que cada uno de nosotros poseemos habilidades naturales de venta, como el entusiasmo o la elocuencia propia de cuando se está de buen humor.

Notecopies puso en marcha una iniciativa en la que quisimos fomentar este buenambiente entre compañeros de trabajo y lo llamamos la certificación COLEGAS, porque tenemos muy presente la importancia y lo determinante que es para la venta la relación laboral de los trabajadores, y esto no solo nos ayudará a mejorar la productividad y nuestros números a final de mes, también nos ayudará en nuestra vida personal, no hay nada peor que llevarnos los problemas del trabajo a casa, sobre todo cuando estos son consecuencia de una mala relación laboral.

Marketing, o cómo gestionar la comunicación entre empresa y cliente

Nuestra visión

Para nosotros, el marketing, aparte de lo que ya hemos comentado, es sobretodo saber gestionar la comunicación empresa/cliente. Es el conductor del vehículo encargado de transportar ese bien tan preciado al que llamamos imagen de marca hacia nuestro cliente y viceversa. En esa comunicación debemos ser claros, lanzar los mensajes sin artificios e ir directos al grano, y también debemos ser coherentes ya que todas las ideas que se desprendan de esa comunicación quedarán presentes en la mente de nuestro cliente de forma consciente o inconsciente, y dependiendo de cómo nos hayamos expresado en esta comunicación, ocasionará que nuestra marca produzca aceptación o rechazo. Esa comunicación basada en el marketing también viene de vuelta, el cliente tiene su propia opinión sobre nuestra marca y nuestro producto y debemos escucharlo para saber qué es lo que hacemos bien y qué es lo que debemos mejorar, y para eso se aplican las diversas técnicas de análisis de las que disponemos.

Debemos tener en cuenta que una estrategia de marketing no puede y no debe agradar a todos, para nosotros también es primordial saber definir y segmentar correctamente nuestro mercado y buscar aquel cliente que nos interese, para que nuestras acciones de marketing vayan enfocadas a satisfacer las necesidades y gustos de ese perfil de cliente en concreto.

Otro punto importante a tener en cuenta es el ser imaginativo a la hora de establecer una estrategia de marketing, existen muchos tipos de empresas con diversos tipos de necesidades en cuanto a la venta y muchas veces estas empresas no disponen de los recursos, tanto económicos como administrativos para establecer una buena campaña de marketing que fomente la venta y refuerce la imagen de marca, por ello entendemos el marketing como un concepto flexible y adaptable según el entorno y, a falta de recursos buena es la imaginación, o dicho de otro modo, si no tenemos posibilidad de llegar a nuestro objetivo en línea recta, debemos ser capaces de buscar vías y caminos alternativos, que aunque sean más largos y den rodeos, al final, nos lleven al mismo sitio.

Tipos de marketing que aplicamos

Existen diversos tipos de marketing dependiendo del objetivo a cumplir, luego se aplicarán las técnicas oportunas en función de los objetivos. Tenemos por ejemplo lo que llamamos marketing de consideración, orientado a posicionar nuestra marca y a que los clientes nos conozcan y nos valoren positivamente, o también tenemos el marketing de venta, en el que podemos aplicar técnicas que inclinen la balanza de la venta de un producto en nuestro favor con respecto a la competencia, por ejemplo mediante el uso de promociones limitadas.

Las técnicas de marketing son innumerables, entre ellas, nos gusta aplicar el branding, que consiste en hacer que el cliente valore nuestra marca mediante acciones que hablen positivamente de ella, construyendo para ello una imagen sólida y reconocible, o indagar en las técnicas derivadas de los estudios psicológicos y neurológicos que se han realizado, aplicando los conocimientos que hemos recabado sobre el funcionamiento del cerebro humano a la venta, como por ejemplo las técnicas de neuromarketing.

En definitiva los medios son muchos y sus aplicaciones son infinitas, y como solemos decir, la herramienta no sirve de nada si detrás no hay alguien que sepa utilizarla y por ello para nosotros lo que realmente importa es crear vínculos entre personas, romper la rígida barrera de lo comercial para acercar empresas a clientes, o lo que es lo mismo, acercar personas a personas, y que ambas partes salgan beneficiadas de esa relación.

Marketing online

No nos gustaría terminar este artículo sin mencionar en concreto al marketing online que hoy en día nos parece tan necesario. Este tipo de marketing se centra en fomentar la venta y la visibilidad de la marca exclusivamente en medios en Internet, a través de redes sociales o mediante un blog. De la misma forma que en el marketing convencional, utilizaremos técnicas como el marketing viral, aprovechando la rápida expansión de los vídeos en YouTube, o la repercusión y prestigio online que tienen los bloggers hoy en día. Por ejemplo, en este mismo blog o en las redes sociales de Notecopies, aplicamos estas estrategias de las que hemos estado hablando para intentar llegar a nuestro público, queremos que a través de este canal se nos conozca y se nos considere para que, quizás en un futuro, nuestros lectores puedan contar con nosotros y convertirse también en nuestros clientes.