Halloween

El próximo 31 de octubre, todo se vuelve negro y naranja. Y es que, aunque muchos critiquen Halloween, no puede llegar en mejor momento del año para los marketeros y las empresas.

Muchas personas no están a favor de que se celebre el día de los difuntos ya que es una fiesta importada pero, ¿qué fiesta no lo es? Y todas las fiestas responden ante un único y exclusivo “ser superior”: la estacionalidad de las ventas.

Las campañas del año más potentes son la de verano y la de Navidad, y luego hay campañas en medio de éstas para impulsar las ventas en épocas más flojas (San Valentín, el día de la madre, el día del padre…) Aquí es donde Halloween nos viene como caído del cielo. Esta fiesta cae en un mes en el que, tanto la campaña de verano como la de la vuelta al cole están acabadas pero aún falta para la de Navidad. Es una forma de animar esa época flojilla en ventas, con la ventaja que tiene esta fiesta que otras no tienen.

¿Qué ventajas tiene Halloween para el mundo marketero?

Además de que es una de las fiestas más lúdicas y festivas del año, es para todas las edades. Tanto niños como adultos nos disfrazamos, vamos a fiestas de disfraces, decoramos o participamos de Halloween de alguna manera. Con lo cual tenemos un espectro de consumidores bastante amplio 🙂

Esta fiesta no tiene nada que ver con religiones o posturas políticas, lo que aumenta todavía más el número de personas que se animen a celebrarla.

Para las empresas que se dedican a vender accesorios y disfraces, esta fiesta, junto con carnavales, es una buena oportunidad para promocionar sus productos.

Pero no sólo a estas empresas, Halloween les viene bien a casi todos los negocios. Desde un pequeño bar que cree un plato especial para ese día de forma que atraiga a los consumidores hasta locales de ocio y hoteles que organicen fiestas.

Con un poquito de creatividad todo es customizable para adaptarse a esta fiesta y el fin no es otro que fomentar el consumo en una época del año que, antes de Halloween, estaba un poco muerta.