Generación Z

Recordamos que los millennials (generaciones entre los 80 y los 90) se criaron en una época bastante buena, económicamente hablando, y alcanzaron su madurez en medio de una crisis. Se curtieron de una forma que a las marcas, al principio, les costaba seducirlos. Y justo cuando ya le habían pillado el punto a los millennials, llega ahora la Generación Z, con otros valores totalmente distintos.

A grandes rasgos, se puede decir que la Generación Z viven más online que offline y en multiplataforma. Son muy activos en redes sociales y en la creación de contenidos. Y, por supuesto, son más exigentes. Al criarse ya dentro de la crisis y las amenazas terroristas vividas en estos años, son una generación más realista, con otros valores y aspiraciones. Tienden a ser más pragmáticos y autónomos con una capacidad de crítica que les hace tener una mayor visión de futuro.

A nivel laboral…

Son individuos más emprendedores que ponen por delante su desarrollo profesional a la estabilidad financiera. El número de personas que quieren montar su propio negocio es muy superior al de generaciones anteriores. Aunque los millennials ven a esta generación como unos vagos, es cierto que la Generación Z admira a la Generación Y (millennials)

A nivel social…

Tienen más conciencia colectiva. Se preocupan más por el medioambiente y la salud. Son más globales y más digitales que los millennials, ya que para ellos, el mundo online y offline convergen en su realidad.

Por supuesto, pasan mucho tiempo en redes sociales. Un 70% pasa la mayoría del tiempo en Youtube, la televisión apenas la tocan. También les gusta la información breve y rápida por lo que están ganando mucho protagonismo redes como Snapchat, Kik o Whisper, aunque el rey de las redes, de momento, sigue siendo Facebook.

La ventaja que tiene la Generación Z de controlar múltiples pantallas al mismo tiempo trae consigo la desventaja de que son personas con un nivel del atención bastante bajo. Una persona que está pendiente de varias cosas a  la vez, presta mucha menos atención por lo que no es raro que hasta el 11% sean diagnosticados con déficit de atención.

Las marcas deben tener todo esto en cuenta. Para llegar a esta público más exigente saben que deben utilizar diferentes medios y soportes. Además sus estrategias deben ser más omnicanal que nunca ya que los Z van de una plataforma a otra muy rápido.

También, esta generación, compra mucho más online y se preocupa más por la información de cualquier tipo.

Siendo conscientes de todo esto, hay que estudiar mucho a esta generación para adaptar nuestras estrategias a su forma de pensar y a sus valores.