Ventajas del Big Data para tu empresa

 

A día de hoy, sólo una de cada diez empresas ha integrado el Big Data, y es que muchos profesionales siguen aún reacios a esta disciplina.

Pequeños y medianos comerciantes afirman que esto no aportará nada a sus estrategias de marketing. Otros no están muy seguros de las ventajas del Big Data en sus estrategias  y prefieren mantenerse al margen por el momento.

¿Qué nos aporta el Big Data?

Partamos de la base de que todas las ventajas del Big Data tienen que ver con su capacidad para recopilar y analizar datos. Conociendo esto, los beneficios son claros:

Estos datos nos ayudarán a conocer las fortalezas y debilidades dentro de nuestra empresa; las necesidades que tiene, dónde puede mejorar o dónde destaca más. Además de que la fluidez de la información interna de la empresa mejorará notablemente.

Al recopilar y analizar datos continuamente, obtenemos una cantidad de información que nos facilitará la tarea a la hora de evaluar nuestros productos; saber si vamos por el camino correcto, si hay que rediseñar algún aspecto, etc.

Es obvio decir que cuantos más datos tengas de tu propia empresa y, por supuesto, de tus clientes, mejores decisiones tomarás y con menos riesgos. Así que podemos afirmar que la gran ventaja entre las ventajas del Big Data es la segmentación. Esto hará que, gracias a la cantidad de datos recogidos, podamos ajustarnos cada vez más a las necesidades de nuestros clientes de una manera específica, personalizada y certera, consiguiendo así estar más cerca de la fidelización.

¿Por qué hay compañías que no lo han implantado?

Sabiendo esto, cuesta pensar que existan empresas que sigan sin estar convencidas de que las ventajas del Big Data vayan a ser relevantes en sus empresas. Y es que en muchas compañías esta disciplina es llevada desde el departamento tecnológico, en otras por el departamento de marketing y en otras por altos directivos. No saben aún donde ubicarlo ni el partido que se le puede sacar y esto se refleja en los datos que revelan que solo una tercera parte de las empresas recoge datos regularmente y menos de un 15% lo hace en tiempo real.

Con la información en la mano, ya es decisión de cada empresa permanecer al margen o empezar a utilizar lo que estará implantado en la mayoría de las compañías en los próximos años. La duda es: ¿Nos subimos al carro ya o esperamos?